Hoy en día aprender cómo utilizar las tarjetas de crédito se ha convertido en un tema de vital importancia. Esto se debe a que el crédito, al igual que el dinero, se ha convertido en un pilar fundamental de la economía personal de las personas. Es por esto qué si aprendes cómo usar las tarjetas de crédito sabiamente, estas pueden convertirse en una herramienta de financiamiento con grandes ventajas, o por el contrario, convertirse en un verdadero dolor de cabeza. Para empezar, no necesitas ser un experto en finanzas personales para saber que no pagar tus deudas, o hacerlo después de la fecha de tu pago, afecta tu historial crediticio y tu relación con las entidades financieras.  Es por esto que deseamos que comiences a aprender algunos tips de importancia para que estés al tanto de cómo usar las tarjetas de crédito y qué errores debes evitar:

En este artículo te compartiremos algunas claves y errores que debes evitar al momento de usar las tarjetas de crédito. Específicamente nos enfocaremos en aquellos comportamientos que pueden estar afectando tu bolsillo sin que te hayas dado cuenta. El objetivo es que utilices las tarjetas de crédito a tu favor, que puedas aprovechar los beneficios que estas otorgan como las millas, sistemas de acumulación de puntos, descuentos en restaurantes, bencinas, los viajes , entre otros, pagando montos bajos e incluso sin pagarlos.

¿Para qué sirve una tarjeta de crédito?
Para construir tu historia crediticia, es decir, para tener una trayectoria en el sector bancario o comúnmente llamado bancarización . En otras palabras, para lograr que los bancos confíen en ti en base a tu comportamiento de pago demostrado en el tiempo. Así que entre más tiempo lleves haciendo parte del sector financiero; bien sea con tarjetas de crédito o diferentes tipos de créditos, mejor será tu imagen  y las probabilidades de recibir un futuro financiamiento.
Es por esto que las tarjetas de crédito son importantes cuando estás empezando tu vida financiera, ya que son una manera de demostrar al banco que eres bueno pagando deudas y que eres confiable para responder por sumas elevadas de dinero.

1. No tener una tarjeta de crédito: Empecemos con un error común que surge del desconocimiento, o de las creencias que tienen las personas, quienes asumen que las tarjetas de crédito, por sí solas, son un problema para sus finanzas. Asumen que el hecho de tener un plástico, implica pagar intereses elevados y gastar dinero que no tienen. Sin embargo, el problema no es la herramienta como tal, sino no saber cómo usar las tarjetas de crédito.
2. Tener varias tarjetas de crédito inactivas:  Uno de los principales errores que cometemos al momento de aprender cómo usar las tarjetas de crédito es asumir que, entre más tarjetas tengamos, mejor será nuestra trayectoria crediticia.  El problema con esto que, sin importar que estés utilizando o no las tarjetas de crédito, tu capacidad de endeudamiento se ve limitada.  Esta capacidad de endeudamiento depende del monto de tus ingresos, y es con base en ellos que una entidad financiera determina cuánto puede prestarte. Por ejemplo ,cuando solicitas un préstamo hipotecario, el banco no revisará cuáles tarjetas utilizas, sino cuántas tienes y cuál es el monto total que dispones para endeudarte con dichos plásticos, posteriormente restan este valor del posible crédito que vayas a recibir. Además, si admites que no eres bueno al momento de cómo usar las tarjetas de crédito y sueles ser una persona compulsiva que no sabe controlarse al momento de comprar, entre más tarjetas de crédito tengas, mayor será el cupo para hacer compras innecesarias.
Así que la recomendación es que tengas máximo dos tarjetas, y una que utilices solo en caso de emergencia.

3.  Pagar el monto mínimo facturado: para saber cómo usar las tarjetas de crédito, primero debes entender cómo funcionan. El principal factor  que debes tener en consideración es el tiempo; entre más tardes en pagar una deuda mayores serán los intereses.
¿Cuánto es el número de cuotas ideal cuando utilizamos una tarjeta de crédito? Una, máximo tres. Recuerda que una tarjeta de crédito no es una extensión de crédito del cual dispones, sino una herramienta que te brinda beneficios al gastar dinero, con el cual ya cuentas. Si ya tienes el dinero para pagar el saldo de tu tarjeta de crédito, al próximo mes que llega el consolidado de tu deuda, lo ideal sería que lo pagaras completamente. Así te estarías financiando sin intereses  por unos días, y al fin de mes pagar lo que debes.

4. Realizar compras emocionales con tu tarjeta de crédito : La gran mayoría de personas tienen pretextos para utilizar las tarjetas de crédito erróneamente. Muchos, bajo la excusa de acumular  millas o puntos , entre otras promociones, terminan gastando dinero que no tienen. No caigas en la trampa del consumismo simplemente porque estás aprovechando beneficios o promociones. Cuando compras una camisa que no necesitas solo porque tiene un descuento del 30%, comprende que no estás ahorrando un 30% sino que estás gastando un 70% que puedes utilizar para otras cosas. “ La mayoría de la gente invierte el 95% con los ojos y sólo el 5% con la mente. A menudo compran de manera emocional, en vez de hacerlo racionalmente”.
La mejor receta para evitar las compras emocionales y saber usar las tarjetas de crédito es darte tiempos para pensar si sí lo necesitas. Por ejemplo, esperar 24 horas antes de comprar algo, o consultarlo con tu pareja, o tu asesor financiero.

5.- Exceder el límite de cupo de tu tarjeta de crédito: ¿Alguna vez has pasado tu tarjeta de crédito en un restaurante o un local comercial y te dicen que los fondos son insuficientes? Más allá de la vergüenza que se siente, lo que verdaderamente debe cuestionarte es el manejo que le estás dando a tus finanzas personales.
El hecho de no saber con cuánto cupo o dinero dispones en tu tarjeta de crédito es una señal de alerta clara de que algo no está funcionando bien. La solución para esto es revisar constantemente tus transacciones y estados de cuenta “Mínimo una vez por semana” , así evitarás cometer este error y no tendrás que enfrentar esa incómoda situación cuando el mesero llega y te dice que la tarjeta no dispone de dinero suficiente.


6.- Infórmate antes de elegir tu tarjeta de crédito: Como ya mencionamos, resulta extremadamente costoso no analizar las diferentes opciones que tienes antes de tomar una tarjeta de crédito o aperturar tu cuenta corriente. Si quieres tener una calidad crediticia y finanzas personales sanas debes buscar la mejor tasa de interés posible, debes revisar cómo te están cobrando, cuales son las comisiones asociadas al uso y mantención de estos productos , si es una tasa anual, anticipada, vencida, mensual, analizar todo.
Recuerda que para aprender cómo usar las tarjetas de crédito primero debes saber cómo funcionan. Y aunque parezca mentira, muchas personas no lo saben, creen que es dinero gratis que reciben, que no deben pagar necesariamente todos los meses, y lo único que están logrando es que pensar de esta manera afecte sus finanzas personales.

7.- Realizar avances en efectivo con tu tarjeta de crédito: Finalmente, evita a toda costa realizar avances de efectivo con tu tarjeta de crédito. Solo acude a esta opción en los casos que sean una verdadera emergencia y necesites el dinero, ya que los bancos suelen cobrarte los avances con tasas de interés altas, al máximo de cuotas, y por lo general, sin posibilidad de acceder a los beneficios tales como millas o puntos. Sin contar que las comisiones por avance muchas veces son hasta 4 veces el valor de la comisión por uso mensual de tu tarjeta. Si realmente estás en apuros, pídele a tu jefe un adelanto, o a un amigo o familiar que te preste dinero sin tener que incurrir en estos cargos. Incluso utilizar la línea de crédito es más beneficioso si es solo por un par de días o semanas. De esta forma evitaras pagar cargos innecesarios que a la larga terminar siendo un porcentaje importante de tu carga de pago mensual.